Archive for mayo, 2014

Frutales


2014
05.24

Este año nos lanzamos con los frutales, punto flaco en agricultura ecológica, al menos en el centro de la península. Esta zona segoviana siempre ha sido productora de frutales, pero como otras muchas cosas se perdió por falta de competitividad en eso que llaman el “libre mercado”.

En un intento por recuperarlo, con la beneficiencia de unos amigos que nos han cedido una finca en Caballar y la indispensable colaboración y ayuda de nuestros vecinos, arrancamos (literalmente) con el primer paso que ha sido la limpieza de la finca: unos 1400m2 dedicados a frutales hace más de 10 años pero abandonado a su suerte. En enero pedimos el permiso de poda y quema y en dos jornadas quedó limpio:

finca después de limpieza

finca después de limpieza

Los grandes árboles son un peral a la entrada, y dos nogales en la parte de atrás. Además hemos dejado varios ciruelos que se han mantenido entre la maleza. En invierno y con previsión de no-helada plantamos nuestro primer árbol: un golden decilius símbolo de este nuevo proyecto :)

Ahora en primavera hay que empezar a regar, precisamente Caballar es muy buen sitio para huerta puesto que cuenta con caceras y arroyos que llevan agua todo el año. Un sistema de distribución cooperativo en el que se comparte por tiempos el canal nos permitirá regarlo fácilmente. De momento y hasta que limpiemos la antigua cacera que llevaba agua a esta finca y que nadie usa desde hace años, nos toca hacerlo con cubos desde el río.

A finales de inviernos completamos algo la plantación con más manzanos y algún membrillo, desde luego, este año no los probaremos todavía:

golden delicius

golden delicius

ciruelos con el peso de su fruto

ciruelos con el peso de su fruto

año de ciruelas

año de ciruelas

Buena fruta!

 

Me voy pa’l pueblo


2014
05.24

Ya lo decía Julio Iglesias, al final, las obras quedan las gentes se van, lo que pasa es que siempre se nos acaba olvidando y es un fastidio cuando se nos recuerda. Los ciclos naturales siguen sucediendo y no queda otra que seguir su ritmo, aunque con un halo de frustración, un quiero y no puedo, una llama que parece extinguirse pero que realmente queda encendida en el recuerdo y que sirve de guía.

Me voy pal pueblo, hoy es mi día, voy a alegrar todo el alma mía